Avellaneda Capital Nacional del Fútbol

El fútbol, como ningún otro deporte, constituye una actividad de gran importancia para las personas en general y representa una de las fuentes de mayores emociones y pasiones para los argentinos y las argentinas.

La jerarquía que posee el fútbol ante otros deportes, supera las cualidades del juego y se relaciona con la importancia simbólica, económica y cultural junto a la trascendencia que alcanza en el espacio social donde la actividad se desarrolla.

Así, el fútbol es en nuestro país, aún más que en otras partes del mundo, es una fuente de identidad a nivel nacional, provincial y local, así como un lugar prioritario desde donde se genera comunidad a partir espacios  de contención y sociabilidad.

En Avellaneda, el fútbol se vivió siempre de manera especial. Ya a comienzos del siglo XX, llegaron inmigrantes de todas partes del mundo y fundaron dos clubes: Racing e Independiente. Sus canchas, para más de cincuenta mil personas, separada apenas tres cuadras una de la otra   Son templos de la eterna liturgia futbolera, símbolos de la ciudad que es barrio a la vez. Son los bastiones del Rey de Copas y el Primer Campeón Mundial, las entidades que hicieron de Avellaneda la ciudad más pequeña del mundo en tener dos clubes campeones mundiales.

Acá en Avellaneda vinieron a jugar los mejores: Cruyff, Beckenbauer, Pelé, Di Stefano y Diego Armando Maradona.

Es la ciudad que más equipos tuvo en Primera División: Racing, Independiente y Arsenal de Sarandi. Y otros cuatro clubes, con sus respectivas canchas, generan la pasión futbolera barrial de cada fin de semana: Victoriano Arenas en Piñeyro, San Telmo en la Isla Maciel, Dock Sud en el Doque y El Porvenir en Gerli que, si bien tiene hoy su estadio en la ciudad de Lanús, gran parte de su historia (junto a la de sus anteriores sedes y canchas) está anclada e identificada con nuestra ciudad.

Avellaneda tiene más de 300 clubes de barrio, y es ahí donde los chicos y chicas disfrutan de jugar al fútbol. Son los lugares donde, con gran esfuerzo y compromiso, se fomenta el juego y desde donde se construyen valores, compañerismo y solidaridad. Desde la gestión municipal acompañamos y fortalecemos esta tarea a través de la puesta en valor de las instalaciones, la provisión de equipamiento y el permanente acompañamiento y ayuda para hacer de estos un espacio prioritario para igualar oportunidades.

Avellaneda no solo respira futbol, futbol y Avellaneda son sinónimos.

En cada esquina hay un club, en cada plaza hay un arco y en cada casa hay una pelota. El fútbol se vive distinto, porque se centra en la participación colectiva, en la competencia sana, en la formación como eje central. Por eso nos sentimos orgullosos de nuestra ciudad y nuestro deporte, de los pibes que se divierten corriendo una pelota, de los más grandes que festejan un gol como lo hacían de chicos, de la familia que se une a disfrutar los colores de su equipo, de los amigos que viven las rivalidades desde el respeto.

Porque en esta ciudad donde el fútbol es religión, cultura, competencia y pasatiempo pero también inclusión e integración, sentimos Avellaneda Capital Nacional del Fútbol.